El Albacete Balompié se despide de la Copa del Rey con las...

El Albacete Balompié se despide de la Copa del Rey con las botas puestas

Los manchegos no dieron la misma sensación de firmeza defensiva que en la liga, una facilidad que explotó el Lugo con los goles de Lazo, Juan Muñiz y Chus Herrero en propia puerta. Los tantos de Ortuño y Acuña, insuficientes

Ortuño puso el empate tras el tempranero tanto del Lugo. Foto: @AlbaceteBPSAD

A las primeras de cambio dice adiós a la Copa del Rey el Albacete Balompié. Los blancos han sido eliminados del ‘torneo del KO’ en su segunda ronda al caer en casa por 2-3 frente al CD Lugo. La sensación que deja el encuentro es que el conjunto de Luis Miguel Ramis fue derrotado más por demérito propio que por mérito de los gallegos, si bien es cierto que los pupilos de Javi López supieron aprovechar sus oportunidades. El choque ya empezó torcido para el Albacete, pues al primer minuto Lazo marcaba en un fallo colectivo del centro de la zaga manchega. Pese a que Ortuño, que por fin vio puerta, equilibró el marcador e hizo reaccionar a los suyos, el autogol de Chus Herrero supuso un inesperado jarro de agua fría del que los blancos ya no se repondrían. Para mayor dificultad, Juan Muñiz ‘clavó’ un gran gol de falta a menos de media hora para el final y, a la desesperada, el Albacete recortaría distancias sin tiempo para más.

La cita copera fue la oportunidad esperada por los menos habituales. Caro fue esta vez titular bajo palos, Arroyo volvió a su demarcación natural, Tejero pasó al lateral izquierdo y como centrales actuaron Gorosito y Chus Herrero. Barri y Malsa formaron el doble pivote y las bandas las ocuparon Paulo Vitor y Acuña. De enganche apareció Eugeni y en punta de lanza se situó Ortuño. Antes incluso de que muchos aficionados ocupasen su butaca, el Lugo ya subió el 0-1 al marcador. Sería pasado el minuto 1, cuando un envío en largo ganó la espalda de los centrales, Caro se quedaba a media salida y Dongou realizaba un control orientado que Lazo transformaba en gol con la portería desguarnecida.

Pese al susto inicial, el Albacete se recompuso enseguida. Los blancos le robaron la cartera al último defensor visitante y ello propició un mano a mano de Ortuño que el yeclano definió con sangre fría ante Varo. El poder reaccionar tan pronto animó a los manchegos y el siguiente en probar fortuna fue Eugeni mediante un duro disparo, pese a no tener casi ángulo, que rechazó Varo en el palo corto. No fue la más clara para Eugeni, que un minuto después ejecutó de forma excepcional un libre directo que, pese a la lejanía, salvo la barrera y obligó a Varo a estirarse para llegar.

El Albacete Balompié se hallaba en medio de sus mejores minutos y en el 25’ volvió a comprometer a Varo. Esta vez, Malsa lanzó un contragolpe con caño incluido a su marca, Eugeni condujo para terminar abriendo a la izquierda para Paulo Vitor y el carioca esperó al desdoblamiento de Tejero. En clara posición de disparo, el ‘23’ finalizó con zurda y Varo evitó un auténtico golazo. Para terminar con la avalancha de ocasiones, Ortuño recibiría de espaldas dentro del área y tras revolverse se sacó un disparo cruzado que Varo salvó con apuros. Para contraste con el empuje de los locales, el Lugo lograría el 1-2 en una acción accidental, en la cual Chus Herrero se lanzó con todo para despejar un centro de Juan Muñiz desde la izquierda y terminó mandando el balón pegado al palo derecho de Caro.

Golazo para sentenciar
El arranque del segundo tiempo resultó frío. Ramis dio entrada a Rei Manaj por Eugeni, pero el Albacete no lograba achuchar de la misma forma que lo había hecho con el empate en el marcador. Así pues, el primer cuarto de hora de la reanudación transcurrió sin sobresaltos, pero tras una inocente falta en la frontal del área se acabarían las aspiraciones del Albacete. El libre directo lo ejecutó Juan Muñiz, que hizo que el cuero superase la barrera y besase la red ante la imposibilidad de Caro para responder.

Tras el 1-3, Ramis agotó los cambios con el ingreso de Mvondo por Barri y de Bela por un Paulo Vitor bastante activo y que dejó muestras de que puede ser de utilidad. Entonces los blancos sí que se volcaron en busca de un tanto que reviviese esperanzas, pero las oportunidades no aparecían. Sólo en el descuento el Albacete fue capaz de atravesar la muralla gallega y gracias a la sutileza de Ortuño, que encontró un pequeño hueco entre tanto defensor rival para dejar a Acuña solo ante Varo y el paraguayo no malogró su oportunidad. Sin embargo, el 2-3 se produjo demasiado tarde, puesto que tras el saque de centro sólo hubo tiempo para el pitido final.

Una vez que la ilusión de la Copa se marcha al limbo, el Albacete Balompié podrá centrarse totalmente en una competición liguera en la que ha arrancado de forma sobresaliente y que retomará el lunes, de nuevo en el Belmonte, contra el Cádiz.

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