Remontada épica de Bélgica ante una sorprendente Japón (3-2)

Remontada épica de Bélgica ante una sorprendente Japón (3-2)

A punto estuvo de consumarse una de las sorpresas del Mundial, con una Japón que mereció mejor suerte aunque tampoco se puede considerar, ni mucho menos, injusto, el pase de Bélgica. Ambas selecciones lo dieron todo para pasar a cuartos de final, y tuvieron sus opciones. Los nipones llegaron a colocarse con un 0-2 a favor, pero los belgas siempre creyeron en sus posibilidades y terminaron certificando la remontada en tiempo de descuento.

Quiso Japón jugar de tú a tú ante Bélgica, y sin miedo ninguno colocó una línea de presión altísima que hizo que los primeros minutos fueran un auténtico ir y venir en el dominio de balón. Kagawa, gran partido el suyo, avisó en el 2′ con un remate desviado. Pero el combinado europeo fue poco a poco despojándose de la intensidad nipona, y con paciencia llevaron el partido a su terreno, que no es otro que sobar la pelota, encarar continuamente y presionar en el lugar donde se pierde el balón, aunque siempre con la idea de terminar en arco contrario la jugada.

Las ocasiones brillaron por su ausencia, pero Bélgica empezó a atosigar a los japoneses, que empezaron a achicar aguas, especialmente sus centrales Shoji y Yoshida. Y cuando no despejaban ellos, lo hacía el meta Kawashima, siempre bien colocado y muy atento a los remates de Hazard, o sino Witsel no acertaba con los tres palos en dos oportunidades desde la frontal. En cualquier caso, el partido adquiría claramente el color rojo de los belgas, que parecían estar desgastando a su rival. Aún así, el partido se marchó sin goles al descanso.

Cinco minutos de la segunda parte bastaron para decantar el partido al lado nipón. Como sucediera en la primera parte, el equipo japonés puso una línea de presión alta y esta vez sí le fue fructífero. Ayudó el sorprendente tanto de Haraguchi tras un pase interior de Shibasaki, con el 8 cogiendo la espalda a Vertonghen y cruzando ante Courtois. Era el 48′ y saltaba la sorpresa. Bélgica, con mucho fútbol en sus botas y todavía espoleada por su dominio de la primera mitad, quiso responder enseguida, pero la madera evitó un minuto después el empate por mediación de Hazard. Sin embargo, así es el fútbol, y con el marcador a favor subió enteros la confianza de Japón, que puso tierra de por medio. Kagawa recogió un rechace en la frontal y cedió a Inui, quien colocó un zurriagazo imparable para Courtois. Era el minuto 50 y Japón ya ganaba por 2-0 ante una Bélgica que había dado muestras de potencia mundial durante el primer periodo.

Este segundo tanto sí rasgó a la Bélgica de Roberto Martínez, preguntándose cómo era posible que fueran no solo perdiendo, sino con una desventaja considerable. Sin bajar la presión, Japón siguió dificultando a los europeos, que perdieron la referencia de Witsel en el medio, De Bruyne se mostró desdibujado y Hazard aparecía a destellos. Y en esas condiciones, el resultado del juego de Bélgica era radicalmente opuesto al vivido anteriormente. Aún así, esta selección ha demostrado que tiene armas para sobreponerse, y en un centro de Meunier que cabeceó Lukaku, ligeramente desviado, avisó a Japón que aún tocada podía remontar el encuentro. Pero los asiáticos tampoco querían dar alas a su rival, y a diferencia de la primera parte, esta vez sí mantuvieron la presión en la salida belga, sin perder en ningún momento de vista la portería de Courtois. Incluso tuvieron una ocasión para colocar el 0-3, en una acción con varios rechaces en el arco de Bélgica.

El partido ganó en emoción en una jugada aislada. Bélgica acortó distancias seguramente en su remate más extraño. Minuto 69, saque de esquina larguísimo y muy alejado de la portería que Vertonghen quiso, o así pareció, devolver de cabeza al área. Sin embargo, tomó dirección portería y devolvió la ilusión a los belgas, que acortaban distancias con mucho tiempo por delante. La hombrada no quedaba tan lejos.

Por entonces, Martínez ya había movido el banquillo para buscar revulsivos. Y uno de ellos le salió a la perfección, ya que Fellaini consiguió el empate cuatro minutos después en una acción marca de la casa. Su poderío aéreo se puso de manifiesto al rematar un centro de Hazard, y su cabezazo inapelable llevaba el empate al marcador. Y de cabeza pudo darle la vuelta al marcador, si no fuera por un inconmensurable Kawashima, que salvó a su país en el 85′ con una doble intervención a testarazos de Chadli y Lukaku, mientras que dos un minuto después repelía un zapatazo de Vetonghen desde la frontal.

Japón también tuvo la suya, con un lanzamiento de falta de Honda y que despejó a saque de esquina Courtois en el último minuto. Pero de esta ocasión nació, paradójicamente, la remontada belga. El corner lo atajaba Courtois y sacaba rápidamente hacia De Bruyne, que lanzaba un contragolpe de manual, con el mediocentro pelirrojo disparado hacia campo contrario, para pasar a Meunier ya en área rival. Su pase de la muerte lo dejaba pasar inteligentemente Lukaku para que Chadli, totalmente solo, batiera por bajo a Kawashima. No hubo tiempo para más.

Los japoneses pueden marcharse del Mundial con la cabeza bien alta, a pesar de la decepción que supone marcharse del mismo en tiempo de descuento y tras un 2-0 a favor. Por su parte, los belgas ponen la directa para lograr su mejor actuación en esta competición, superando a una sorprendente Japón. Ahora, se citan con la pentacampeona Brasil.

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