La nube de ilusión de Casas Ibáñez

La nube de ilusión de Casas Ibáñez

El deporte, y sobre todo el fútbol, poseen ese componente mágico que te atrapa. Con esos sucesos inverosímiles que nos enganchan, el fútbol rechaza su posible catalogación como ciencia. Se puede someter a tantos análisis se quiera para intentar controlar ciertos factores del juego, pero estos nunca podrán llegar a la perfección, porque el fútbol simplemente no se puede controlar. Por ende, tampoco se puede vaticinar al cien por cien nada de lo que ocurre en el césped. El ejemplo más cercano que tengo es un equipo de fútbol de Albacete. El conjunto de una población de poco más de 4500 habitantes está firmando una temporada histórica y nadie habría apostado por ello. Perdón, sí que hay quienes confiaban en dar la campanada. Ellos eran todos los integrantes de un Atlético Ibañés que se ha sublevado a los sempiternos equipos del Grupo XVIII de Tercera División.

Cuando uno se deja caer por el Municipal de Casas Ibáñez verá un campo de Liga Autonómica Preferente (siendo generosos) plagado por unos futbolistas rojiblancos que se son y piensan en una categoría mucho mayor. Después de haber arrasado en Autonómica Preferente la campaña anterior, el Atlético Ibañés se presentó en Tercera División como uno de los firmes candidatos a descender de categoría. Todos lo pensamos y escasísimas personas tendrían permiso de subirse al carro de los que no. En otra de las múltiples maravillas que este deporte deja, el conjunto dirigido por José Luis Fuentes no solo convivió desde muy temprano alejado del descenso, sino que peleó con equipos de presupuestos muchísimo mayores por las plazas de promoción de ascenso.

Debo corregir ese tiempo verbal de “se peleó” por uno más acorde a la situación del equipo. El Atlético Ibañés sigue peleando por esa plaza de Play-Off a falta de dos jornadas para el final. Solo tres puntos separan a los rojiblancos de un objetivo mayúsculo, que se escapa de cualquier previsión realizada a comienzos de temporada. Ni siquiera se podría considerar objetivo, sino más bien un regalo que colocaría el lazo dorado a una temporada que será plasmada en las hojas más sagradas de la historia de un club tan humilde como sorprendente.

Me declaro fascinado por esta hazaña que desde el trabajo y la constancia se ha prolongado en el tiempo. Quiero ver al Atlético Ibañés cuarto, como muchas personas de la provincia, pero hay que tener claro que la temporada, con o sin cuarto puesto, es para enmarcar. El 19 de noviembre se publicó en este medio una entrevista a José Luis Fuentes en la que el titular que dejó el entrenador del Atlético Ibañés fue el siguiente: “Creo que podemos seguir peleando por estar entre los mejores”. Evidentemente, hay quien sí estaba en la posición adecuada para prever lo que ha sido esta temporada. Una campaña que con cuarto puesto o sin él, mantiene en una nube a todo aficionado del Atlético Ibañés.

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