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La penúltima UEFA del Calcio

El Ínter de Milán se alzó ante la Lazio con su tercera Copa de la UEFA.

Zamorano celebrando el primer gol del partido. Vía uefa.com

La final de la copa de la UEFA 1997/1998 fue una de las grandes fiestas para el Calcio italiano a nivel internacional, ya que enfrentó en la final al Lazio y al Inter de Milán. Como ya sucediera con Juventus y Fiorentina en la 89/90, con Inter de Milán y AS Roma en la 90/91 o con Parma y Juventus en 94/95; la final de la copa de la UEFA 97/98 reunía a dos equipos italianos en una final de la UEFA. Pero con una diferencia fundamental: esta final fue la primera de la competición que fue a partido único.

El “Calcio” italiano comenzó a destacar en esta competición a finales de los años 80, cuando al Napoli consiguió llegar a la primera final de la UEFA para un equipo italiano. Desde la temporada 88/89 hasta la 95/96, todas las finales de UEFA disputadas tuvieron en sus enfrentamientos algún equipo del Calcio, incluso algunas veces los dos finalistas fueron italianos. Tras la final de 1996 entre el Bayern de Munich y el Girondins Burdeaux, en las tres siguientes finales volvieron a aparecer equipos de la Serie A.

Parma y Olympique de Marsella se enfrentaron en la final de la UEFA del año 1999. Tras aquella final en la que el equipo italiano se proclamó campeón con un abultado 3-0 en el marcador, ningún equipo italiano ha logrado acceder a otra final de la UEFA, o mejor dicho, de la ahora Europa League. El Estadio Olímpico de Luzhniki, acogedor de esa final de 1999, fue el último estadio que pisaron los equipos italianos en una final de la UEFA.

 

El Inter arrasó en la 97/98

La final de la temporada 97/98 significó una nueva machada del Inter en Europa. Tras una Serie A en la que acabaría segundo por detrás de la Juventus, el conjunto de Luigi Simoni dio un recital al contragolpe en la final de la de la copa de la UEFA ante el Lazio de Sven Goran Eriksson. Los capitalinos tan solo pudieron optar a clasificarse, en 7º lugar, a la copa Intertoto esa temporada en la Serie A. Además, los “laziales” también perdieron la final de la copa de Italia ante el Milan, por lo que ganar la copa de UEFA se convertía en la única posibilidad de título para ambos conjuntos finalistas.

El Ínter de Milán levantando la copa de la UEFA. Vía: taringa.net
El Ínter de Milán levantando la copa de la UEFA. Vía: taringa.net

La final comenzó y los de Luigi Simoni ejecutaron su plan de contragolpe. Con un claro sistema 5-2-1-2, el Inter se replegó atrás para cazar al Lazio en rápidas acciones a la contra. Desde el primer momento, se pudo observar como los dos hombres más adelantados del Inter, Zamorano y Ronaldo, poseían claras facilidades para realizar desmarques entre los centrales “laziales”, Negro y un jovencísimo Nesta. Así llegó el primer gol del partido. Zamorano realizó un buen desmarque a la espalda y entre los centrales para aprovechar un balón largo desde campo propio y definir con gran frialdad ante el meta del Lazio.

Los de Sven Goran Eriksson se repusieron bien tras el gol de Iván Zamorano. Dominaron el partido, la posesión; más por desprecio por parte interista que por trabajo de presión de los laziales. Sacaban el balón jugado, con la variante de mandar balones largos para que los pudiera aguantar Casiraghi y que Mancini pudiera inventar algo. Grandoni y Favalli fueron más carrileros que laterales al uso tras el gol interista. No se complicaban ante la presión del Inter y en defensa adoptaron un 4-4-2.  Así con todo, Pagliuca trabajó poco o nada durante la primera mitad del partido en la cual un joven Nedved, brilló por su ausencia en el Lazio.

Zanetti fue un verdadero pulmón para el Inter como carrilero izquierdo. Dio salida a una gran cantidad de balones por la izquierda, forzó numerosas faltas y recuperó muchos balones en trabajo defensivo. Pero la actuación del jugador argentino no se quedó ahí. Ya avanzado el segundo tiempo del encuentro Ronaldo lanzó una falta lejana a centro del área de Marchegiani. Zamorano cazó el cuero en el segundo palo y lo cabeceó hacia la frontal del área desde donde Zanetti conectó con fortísimo disparo que se coló  por la escuadra izquierda de la portería tras golpear ligeramente el larguero.

Colocación sobre el campo de ambos equipos en la final. Vía: sharemytactics.com
Colocación sobre el campo de ambos equipos en la final. Vía: sharemytactics.com

El segundo gol fue un auténtico palo para los de Sven Goran Eriksson, que no cejaron en su empeño de atacar e intentar recortar distancias en el marcador. El técnico sueco realizó algunas sustituciones con la intención de anotar el primer gol y meter el miedo en el cuerpo a los de Luigi Simoni. Aquella decisión fue como lanzar una moneda a cara o cruz: podría salir  cara y recortar distancias en el marcador o podría salir cruz y que el Inter volviera a cazarles a la contra. La moneda cayó del lado interista.

Una pérdida del Lazio en banda izquierda, con el equipo muy adelantado en posición atacante, desembocó en una nueva contra del Inter, que resolvió Ronaldo tras driblar perfectamente al portero. Hay que decir que el pase que habilita a Ronaldo para anotar el gol se realiza con el brasileño en posición de fuera de juego. Pero ese detalle no obvia para nada el recital “contragolpístico” del Inter de Milán en aquella final. Aquel título salvó una temporada que parecía en blanco para los de Luigi Simoni y les coronó con su tercera copa UEFA.

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