El advenimiento del fútbol moderno: Rinus Michels

El advenimiento del fútbol moderno: Rinus Michels

Rinus Michels, de la mano de Johan Cruyff jugador, cambió el modo de entender el fútbol

Rinus Michels ordenando a Cruyff en el FC Barcelona. Foto falso9sports.com

Los últimos años de la década de los 60 y los primeros de los 70 fueron testigo de la que puede ser mejor generación de futbolistas neerlandeses. Uno de los clubes más laureados de Europa, el Ajax de Ámsterdam, logró reunir en su plantilla a jugadores como Krol, Neeskens, Rep o Cruyff. Sin duda, el mejor jugador de la historia del fútbol neerlandés y estandarte principal de esta constelación de estrellas tulipanes. En el intervalo de tiempo anteriormente mencionado, el conjunto de la capital levantó seis campeonatos de liga, cuatro Copas de los Países Bajos, una copa intercontinental, dos Supercopas de Europa y, la joya de la corona, tres Copas de Europa de clubes de manera consecutiva. Marinus Jacobus Hendricus “Rinus” Michels llegó al banquillo para escribir uno de los capítulos del libro de mejores equipos de la historia del fútbol.

La época dorada del Ajax comienza un 22 de enero de 1965, cuando Rinus Michels fue nombrado técnico del club en sustitución de Vic Buckingham, que cumplía la segunda etapa con el club de Ámsterdam. El técnico holandés llegó a un equipo que se encontraba luchando por no descender de categoría, situación que logró revertir más pronto que tarde para dejarlo en los altares del fútbol mundial mientras que se practicaba un juego tan arcaico como preciosista. Siete años antes, “El General”, como así apodaban a Michels, había militado en las filas del Ajax como jugador, sin apenas destacar. Todo lo contrario ocurriría en su etapa como  técnico.

Nada más llegar al club, Michels observó a sus jugadores y la idea de juego que tenía en la cabeza comenzó a desarrollarse. El técnico holandés puso en marcha un estilo de juego que lo denominaría “Pressing Football”. En ese estilo de juego, la presión, la posesión de balón y las constantes rotaciones y cambios de posición cobraron un papel esencial, realizando casi todas las acciones posibles en bloque. El “General”, como así lo apodaban, reinventó un estilo casi tan viejo como el propio fútbol, que ya habían practicado con éxito las selecciones de Hungría, Escocia y la Austria de principios de siglo. Ese fue el estilo que, con algunos toques personales, transformó un equipo desganado y con jugadores semiprofesionales en un tres veces campeón de Europa.

La buena preparación física y el espíritu de lucha de todos los efectivos del Ajax posibilitaron que el club pasara de luchar por no descender a conseguir la el título liguero de la campaña siguiente, donde comenzó a destacar un joven futbolista tan fino en su juego como en su condición física. Johan Cruyff pasó a ser un fijo en los onces titulares del Ajax y su progresión se mantuvo ascendente hasta convertirse en uno de los  mejores jugadores de la historia. En la siguiente temporada, los jugadores tenían aún mejor asimiladas las ideas de su exigente técnico y se logró revalidar el título de liga y, además, conseguir la Copa de los Países Bajos. Para no romper con la dinámica, el Ajax consiguió su tercer título de liga consecutivo en el siguiente curso.

Rinus Michels vio reforzada su idea a base de títulos y buenos resultados. En el año 1969 el Ajax cayó en la final de la Copa de Europa ante el Milan, donde los holandeses reflejaron su juventud e inexperiencia. Aquella final perdida reforzaría mentalmente a un grupo que volvería dos años después a disputar una final de dicha competición. Esa vez el título voló a Ámsterdam y no a Róterdam, como había ocurrido un año antes. Tras el gran éxito europeo, Rinus Michels consideró que su trabajo con el club holandés había concluido y se despidió dejando a su equipo en lo más alto.

En España no triunfó

El éxito con los capitalinos y la revolución que significó su estilo futbolístico hizo que el Barcelona se hiciera con los servicios de Rinus Michels, comenzando a construir el eterno puente aéreo entre la capital holandesa y Barcelona. La dos primeras temporadas no se saldaron con títulos importantes como se creía, pero Michels continuó en el club blaugrana. Era la llave para fichar a Johan Cruyff. La primera temporada con el astro holandés en el equipo se saldó con el campeonato liguero, donde se recuerda especialmente el histórico 0 a 5 contra el Real Madrid. El estilo practicado en el club catalán no varió con el desarrollado en la liga holandesa. Los Rexach, Asensi, Cruyff y compañía siguieron mamando ese estilo de juego que luego pasaría a ser la seña de identidad de la entidad blaugrana.

La temporada siguiente estuvo marcada de nuevo por malos resultados que se saldaron con la dimisión del técnico holandés. En 1974, tras haber conseguido la liga con el Barça, Michels fue designado como seleccionador de la selección de los Países Bajos que, pese a contar con el grueso de jugadores que habían sido campeones de Europa los años anteriores, no tenía demasiadas opciones de ganar el mundial. Desde el inicio del campeonato, la “Naranja Mecánica”, como así apodarían al conjunto holandés, realizó el juego propuesto por Michels y fue escalando ronda a ronda, sorprendiendo a propios y extraños hasta plantarse en la final con un juego preciosista basado en la polivalencia, las rotaciones, la inteligencia, la garra y la creación de espacios.

Pese a que, normalmente, el fútbol es justo, esta vez no lo fue con la selección holandesa. No lo fue con una generación de jugadores que bien hubiera merecido un título que certificara su gran nivel de juego y resultados. La final era un objetivo casi imposible al comienzo del campeonato. Se alcanzó, pero se desperdició la oportunidad en manos del pragmatismo alemán de la época que también significó el relevo del Bayern sobre el Ajax en la Copa de Europa. Tras unos meses de descanso, Michels volvió al Barça, aunque siguió sin poder explotar los recursos que el club le ofrecía.

Éxito merecido

También volvió a probar suerte en la selección holandesa, donde conquistó el único título internacional que adorna las vitrinas de la federación holandesa. La Eurocopa de 1988 estuvo dominada por un grupo de jugadores que habían asimilado unos conceptos tácticos muy importantes con Sacchi en el Milan. Junto con la sabiduría de Michels, jugadores como Van Basten, Gullit o Rijkaard pudieron rayar al nivel suficiente como para vencer a la URSS en la final. Continuó en la “Orange” hasta la Eurocopa de 1992 donde cayó en semifinales ante la, a la postre, ganadora Dinamarca. La retirada de Michels coincidió en el tiempo con la llegada de Johan Cruyff al banquillo azulgrana. Este hecho hizo que Michels sea recordado con el paso de los años, más allá de su muerte, ya que el holandés propuso un plan de juego basado en él. “El General” será recordado por el mayor título obtenido: modernizar el fútbol para adaptarlo a la época moderna.

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